Los peligros de la política de gratuidad en la educación

Estándar
La siguiente columna de opinión fue enviada por lxs compañerxs de la Expedición Pedagógica en Caldas.
La dirección de la cual fue descargado es: http://www.lapatria.com/story/los-peligros-de-la-pol%C3%ADtica-de-gratuidad-en-la-educación
2012-02-19 00
opinion

El Gobierno Nacional ha hecho un gran esfuerzo para lograr la gratuidad en la educación básica oficial. En el fondo, lo que está buscando el Ministerio de Educación es que nadie se quede por fuera de las aulas en edad escolar. Dicho de otra manera, que no haya barreras para el ingreso de los niños y niñas al sistema escolar. Y esto es muy loable. Es, si se quiere, uno de los últimos escalones para fortalecer y asegurar la cobertura educativa en el país.
Sin embargo, el Ministerio, y en concreto la señora ministra María Fernanda Ocampo, está cerrando una posibilidad a mejoras en la calidad en los colegios por cuenta del esfuerzo de los padres de familia. Y este es un grave error. La política de gratuidad que tiene en el decreto 4807 del 20 de diciembre de 2011 su reglamentación cierra una posibilidad excelente de mejora de la calidad. Además, ella tapona cualquier confluencia de los esfuerzos de los padres de familia para educación de sus hijos. Cualquier pago extra de los padres de familia está prohibido y genera sanciones para quienes lo hagan. Se entiende la gratuidad como “…las instituciones educativas estatales no podrán realizar ningún cobro por derechos académicos o servicios complementarios” dice el artículo 2. Esta es una política interesante, pero que limita seriamente la mejora de calidad. Si bien el decreto establece algunos mecanismos para compensar a los planteles educativos lo que antes aportaban los padres, estos recursos en la práctica serán menores.

Casualmente, vengo de conocer de cerca el sistema argentino, donde los padres de familia sí tienen la posibilidad de hacer una especie de copago para que sus hijos puedan estudiar en establecimientos con mejores estándares de calidad, pero sin renunciar al apoyo estatal. Es el esquema de confluencia de esfuerzos entre los padres de familia y el Estado. Y es así como existen colegios en los cuales padres de familia pagan hasta un 20% y otros hasta un 50%, según sus posibilidades. Ello genera que haya una participación entre público y privado en términos de cupos como 50% privado y otro 50% público. Pues los colegios privados, entre ellos muchos de religiosos y religiosas, al ser subsidiados parcialmente por el Estado y lo restante por parte por los padres de familia, ganan sustancialmente en competitividad frente a los oficiales. Lo que les ha permitido a muchas familias acceder a la educación privada subsidiada, que tiene mayor calidad que la educación pública. Y es muy racional la apuesta. Y que cada familia la haga luego de deliberarlo. Si quieren tener mayor calidad de educación para sus hijos, tienen que aportar un extra, que realmente es una inversión y además una inversión super rentable. El “rendimiento” de dicha inversión es altísimo, pues permite a los hijos acceder a educación superior de mayor calidad y tener toda la vida mejores oportunidades laborales y profesionales.

Por el contrario, el sistema colombiano le quita el peso a la gran mayoría de familias en el país a pagar por la educación de sus hijos, pero a tenerse que consolar con la frágil calidad oficial. Y no le queda otra alternativa, pues migrar a la educación privada les significa renunciar al subsidio oficial y pagar el 100% de los costos de la educación privada. Mientras que la educación pública tenga las graves falencias en su formación y el Estado tenga la restricción presupuestal para la debida financiación del sistema educativo, es realmente triste y torpe no permitir a los padres poder optar por mejores colegios.

El Gobierno del presidente Santos debería re-evaluar profundamente su política de gratuidad y confiar en la confluencia de esfuerzos para mejorar la educación mucho más rápidamente en el país con el concurso de los padres de familia. Llama la atención que el señor Viceministro de educación básica, Mauricio Perfetti, antiguo investigador del CRECE, ¡no haga estas cuentas!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s